Síndrome de fatiga crónica, mucho más que cansancio.

Todos hemos estado agotados y adoloridos después de un día intenso a nivel físico y / o mental, y sabemos lo bien que se siente descansar, dormir y recuperarse, con nueva energía para enfrentar cualquier tarea. 

¿Puedes imaginar que no sucedió, que cuando te despertaste te sentías igual o más cansado que cuando comenzaste el resto? Es una imagen muy simple, pero puede darnos una idea de lo  que implica esta  compleja enfermedad que implica un importante trastorno bioquímico.

Una persona que sufre  de Síndrome de Fatiga Crónica está permanentemente agotada,  sin fuerza y ​​generalmente sufriendo dolor, algo que hace que sea muy difícil mantener una buena calidad de vida. 

La  Sociedad Española de Medicina Interna  (SEMI) considera que la fatiga crónica o la astenia pueden mencionarse, cuando la fatiga y la falta de energía  duran más de seis meses  e indica que puede  reducir en un 50% o más  la capacidad de rendimiento, con normalidad, la más sencilla. acciones cotidianas.

Síntomas, causas y tratamientos.

El origen de esta enfermedad es diverso y no siempre claro. Algunas alteraciones en el sistema inmunitario, disfunciones en el sistema muscular o neuromuscular, presencia de alguna patología de carácter oncológico, pueden estar detrás de esta dolencia, pero no siempre es una razón concreta que explica esa fatiga y ese dolor. 

Por este motivo, la  Sociedad Española de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica  (Sefifac) insiste en que  esta es una enfermedad en sí misma y, como tal, debe ser tratada  .

Esta sociedad enfatiza que el dolor y la fatiga causados ​​por el síndrome son dobles, por un lado  físicos  y por otros  sociales  porque no en todos los casos se entiende la diferencia entre un cansancio lógico o un dolor causado por una circunstancia específica y la fatiga crónica, Lo cual es incapacitante y difícil de diagnosticar. 

En este sentido, diferentes asociaciones de síndrome de fatiga crónica han expresado recientemente su  rechazo a la guía publicada por el INSS  sobre esta y otras enfermedades porque consideran que algunas de sus recomendaciones, como la práctica del ejercicio gradual, no son las más apropiadas para Personas que padecen esta patología.

La enfermedad puede afectar a cualquiera, aunque su aparición es más frecuente en la edad adulta, entre los 40 y los 60 años. Además del cansancio extremo, otros síntomas que pueden asociarse son problemas para dormir, dolores de cabeza frecuentes, músculos y articulaciones (fibromialgia), falta de apetito, dificultad para concentrarse y deterioro de la memoria …

En cuanto a los tratamientos, las investigaciones continúan encontrando una que es efectiva. El  uso de medicamentos contra el dolor  y las recomendaciones sobre hábitos y dieta saludable son algunas de las soluciones que intentan aliviar este síndrome con el que vivir todos los días, es realmente un esfuerzo.

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